Soy una persona que nunca vivió en su patria y a consecuencia, siempre recibí cierto tipo de amargura por parte de las personas que me rodeaban, también porque Perú y su gente estamos típicamente mal vistos por los tontos.
Dentro y fuera de latam, nunca me sorprendió un comentario xenofóbico o una mirada de desprecio, sin embargo, me di cuenta de que, con el tiempo se hizo algo tan común para mí que ya ni siquiera protestaba por ello, solo me alegraba cuando alguien se comportaba como ser humano conmigo.
De todas formas, no gano nada reclamando, a veces es tan sutil que ni siquiera lo notan, me decía a mí misma, que triste...
Cada vez que pasaba algo, pensaba, la próxima si diré algo, no puedo dejar que me traten así, pero casi nunca lograba reaccionar, siempre me quedaba callada por el impacto de la situación o terminaba riendo incómodamente para evitar problemas, porque es solo una broma, esta persona realmente no piensa así ¿verdad?
Fueron pocas las veces que logré reclamar y siempre terminaban mal, quedaba como una problemática, una persona aburrida y que no puede tomar ni una broma, a veces solo empeoraba la situación, dejaba de ser un odio al extranjero y se convertía en un odio personal, que dramática es la gente.
Al menos antes no era tan evidente que era extranjera, pero, recién llegada al "primer mundo" se convirtió en algo obvio y el sentimiento de regresar a casa se hizo muy presente.
Esa sensación de no pertenecer y de no encajar en un lugar completamente diferente a mí, me deprimía muchísimo, tanto que no tenía ganas ni siquiera de levantarme.
Sabía que los demás lo notaban, las miradas descaradas que me dirigía la gente, reclamando mi existencia, como si yo les quitara el pan de la boca, cuando ellos tienen un banquete entero desde que nacieron.
Utilizando la excusa de "lo nuestro" diferenciando un ellos y un nosotros, culpando a los otros de todo y justificándose todo el tiempo por las estupideces que decían, como si tratar mal a las personas se pudiera justificar.
Una y otra vez, que dolor de cabeza es esta gente, no, el estado no me mantiene, ¿de dónde sacaste eso facha?
Lo bueno es que con el tiempo eso cambio, sigo sin pertenecer aquí, porque, claro soy del otro lado del charco, pero no todos son iguales, hay personas cálidas que hacen bien, la gente cura, al menos ya no tengo ganas de huir, porque creo que vale la pena construir nuevos lazos...
Todavía me pasan cosas cuestionables, personas de mrd y más pero bueno de eso hay en todas partes.
Hasta la próxima actualización muak.